Hoy me salgo de «Copilota tu día a día» (aunque como no puedo evitarlo, al final del post te doy un prompt para Copilot), pero hace tiempo que me apetecía escribir sobre esta parte del proceso de gestión del cambio: cómo activar el deseo de cambiar.
Puedes llevarlo a adopción de la IA. De hecho muchas veces con mi compañera Nancy Poppi que de esto sabe mucho, en las sesiones de formación decimos «Yo puedo estar 12 horas dandote un curso de Copilot, pero si tú no quieres usarlo, no vas a usarlo».
Así que puedes pensar en ese proceso, si estás ahí, pero también en otros muchos escenarios donde, de alguna manera, las personas que forman parte de ese cambio tienen que querer cambiar.
La metodología ADKAR
Y en ese tipo de proyectos, se usa muchas veces el modelo ADKAR (si no lo conoces, busca algo de bibliografía o pídele a la IA que te lo cuente y sigue a Nancy que publica al respecto). El nombre viene de las fases del proceso que son Awareness, Desire, Knowledge, Ability, Reinforcement.
La idea de usar este modelo es que nos ayude a facilitar procesos de transformación en las organizaciones, y asegurarnos que las personas no solo entiendan el cambio, sino que también estén motivadas y capacitadas para adoptarlo. Cada letra representa un paso fundamental que, si se descuida, puede poner en riesgo el éxito del proceso.
No quiero entrar en detalle de todas las fases, me centro en la D. La “D” de Desire (Deseo). De la voluntad personal de apoyar y participar en el cambio. Sin deseo, la motivación se queda en la superficie y de hecho esta fase suele quedarse coja. Muchas veces nos limitamos a informar (awareness) o en formar (knowledge), pero… ¿cómo hacemos que alguien quiera cambiar?
He estado recopilando algunos testimonios y técnicas de activar el deseo, las ganas, la motivación real para moverse y te muestro que querer es más poderoso que tener que.
Y al final del post te doy un prompt para que puedas transformar mensajes informativos en motivacionales.
Algunos ejemplos reales, otros inspirados y otros inventados.
Fomento de la recogida de basuras y reciclaje
Fíjate en estos dos carteles que fotografiados este verano en una zona de picnic:

En uno:
📌 El alquiler del carrito de reciclaje cuesta 9 €. Si lo haces bien, te devolvemos 10.
En el otro:
📌 ¿Piensas en tirar basura? Golpear la cabeza aquí.
Los dos tienen el mismo objetivo —reducir basura—, pero lo hacen de forma completamente distinta. El primero te recompensa por hacerlo bien; el segundo, en cambio, usa el humor y la exageración para descolocarte y hacerte sonreír antes de que tires nada al suelo.
Los dos pueden funcionar porque no se limitan a decirte lo que debes hacer, sino que buscan ese enganche, esa chispa que conecta con la motivación real de cada uno. En encontrar el clic que convierte una obligación en una acción que nace de ti.
No so solo avisos, son diseños de motivación. Te hacen querer hacerlo bien.
Reutilizar las toallas en los hoteles
Si sueles alojarte en hoteles, habrás visto cómo en los últimos años se ha extendido el mensaje que nos anima a reutilizar las toallas que usamos. La forma de comunicarlo marca la diferencia:
Fíjate en estas dos opciones:
📌 Si desea que cambiemos su toalla, déjela en el suelo. Si la cuelga, entenderemos que la seguirá utilizando.
Aquí el mensaje es claro, directo, pero sin generar motivación extra.
📌 Cada toalla reutilizada ahorra 50 L de agua. Entre todos, podemos llenar una piscina olímpica en un mes. ¿Nos ayudas?
Aquí el enganche es la dimensión del impacto compartido, que convierte un gesto mínimo en un propósito mayor.
De nuevo, en los dos el objetivo es el mismo (reutilizar las toallas), pero la diferencia está en cómo se transmite. El primer mensaje cumple su función práctica, pero pasa desapercibido. El segundo te hace visualizar un impacto real y sentir que formas parte de una causa común. Ese cambio de tono es lo que convierte un simple recordatorio en una invitación que motiva de verdad.
Prohibido fumar
Otra de Carteles, esta vez los he generado con IA porque no tengo fotografías.

Tres opciones
Prohibido fumar
Como norma.
No fumes: es malo para tu salud
Ganancia personal
Prohibido fumar: multa de 50 €
Castigo
The Fun Theory
Escaleras de metro convertidas en teclado de piano
El experimento Piano Stairs (lo organizó Volkswagen) convirtió unos escalones del metro en teclas de piano que sonaban al pisarlas. ¿El resultado? 66 % más personas eligieron subir por las escaleras normales en lugar de la mecánica. La opción saludable se convirtió en la más divertida.
Antes:

Después:

Máquina Arcade de reciclaje de botellas
De los mismos creativos surgió también el “Bottle Bank Arcade Machine”. Una máquina de reciclaje convertida en un juego arcade gigante: cada botella que tirabas sumaba puntos, con luces y sonidos como si estuvieras en una recreativa.

¿El resultado? En una sola noche se reciclaron casi 100 botellas más de lo habitual en ese punto concreto. La clave no estaba en la obligación de reciclar, sino en hacerlo divertido.
Estos ejemplos demuestran que muchas veces no se trata de cambiar el comportamiento con castigos o normas estrictas, sino de rediseñar la experiencia para que la opción correcta sea también la más atractiva.
Encontrar el «clic»
Siempre que estemos promoviendo un cambio o simplemente que necesitemos que alguien haga algo, pensemos en que “quiera hacerlo”.
En casa, mis hijos nunca apagan las luces… En cambio si les digo: “Con lo que nos ahorremos en la factura de la luz compramos tickets para la feria.” Ese día, se acuerdan hasta de la del pasillo.
Recuerdo también durante el COVID, la vacunación no era obligatoria. Hasta que para poder entrar a un bar o restaurante era obligatorio vacunarse. Las colas en los centros de vacunación se multiplicaron. Ahí la motivación era no quedarse fuera.
También en la oficina, el humor puede funcionar como palanca. Como dice Sergio de la Calle, usarlo en el trabajo no solo es válido, es recomendable. Y no es lo mismo: “Haz el curso de seguridad”, que “Haz el curso y evita desde caídas hasta ataques de PowerPoint salvajes. Salva tu dignidad.”
Tu turno
Prueba este prompt en Copilot y transforma tus mensajes en motores de motivación:
Reescribe el siguiente mensaje para activar el deseo, no solo la obligación. Dame cuatro versiones distintas:
1. Una emocional-personal.
2. Una basada en recompensa/beneficio tangible.
3. Una brillante/punchy (reto, gamificación, exclusividad).
4. Una con humor exagerado, estilo cartel de oficina divertido.
El mensaje es: “[escribe aquí tu mensaje]”
La motivación no siempre aparece sola y hay técnicas para diseñarla. A veces con propósito. A veces con recompensa. A veces con humor. Pero siempre con intención.
¡Espero que te sirva!